La fe es mi base sólida. En medio de un bosque una semilla cae de un árbol, echa raíces en el suelo y comienza a crecer. Aun en el bosque más denso, la semilla germinará, se convertirá en un arbolito y extenderá sus ramas hacia la luz. Como esa semilla, mi fe aumenta continuamente, alimentada por la oración. Alimento mi fe con pensamientos, palabras y acciones positivas. Interactúo con los demás, y recibo con beneplácito la sabiduría y comprensión de la gente. Así como un árbol cobija a quienes están a su alrededor, mi fe me da consuelo, seguridad e inspiración. Me proporciona paz y me incita a seguir adelante. Estoy enraizada en la fe. De cierto os digo que si tenéis fe y no dudáis, no solo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte le decís: “¡Quítate y arrójate al mar!”, será hecho.—Mateo 21:21 .
Que bueno Myriam que colocaste La Gran Invocación en tu blog.
ResponderEliminarSolo agregar que esta dirección:
http://www.gidgi-argentina.org/pedidos-lgi.htm
se pueden pedir tarjetas color gratís, igual que la imagen que vos ponés aquí, con solo dejar los datos postales.
Difundir La Gran Invocación por doquier ayuda a preparar el camino para la Venida de Cristo en tiempos actuales.
Abrazo fraterno, Daniel